funciones ejecutivas y efectos en el Alzheimer

Funciones ejecutivas y efectos en el Alzheimer

Hoy en Salus Mayores hablaremos sobre las funciones ejecutivas y cómo pueden afectar a pacientes con dependencia de tipo Alzheimer leve.

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Las funciones ejecutivas se entienden como un conjunto amplio de procesos y subprocesos que trabajan para coordinar y organizar otras funciones cognitivas, por esta razón autores como Goldberg se han referido a ellas de forma metafórica como “el director de una orquesta” que se encarga de coordinar y unir diferentes partes de la composición para que el resultado sea armonioso y responda al objetivo final. Función ejecutiva no es sinónimo de control cognitivo aunque son dos conceptos estrechamente relacionados.

Las funciones ejecutivas son procesos que incluyen la planificación, secuenciación, anticipación, razonamiento, flexibilidad, inhibición, solución de problemas, autorregulación, autocontrol y fluencia. Algunos ejemplos de funciones ejecutivas son: La capacidad para planificar una ruta en autobús con varios intercambios hacia un lugar novedoso; la capacidad para comportarnos según las reglas sociales; la capacidad para guiar, supervisar y reconducir los pasos que seguimos hasta conseguir finalizar un trabajo, o aprobar un examen; solucionar un problema cotidiano como podría ser perder un tren, barajando entre diferentes alternativas de respuesta y escogiendo la que mejor se ajusta para conseguir nuestro objetivo de manera eficiente, etc.

 

Por otra parte, el control cognitivo está en relación con la atención, la memoria de trabajo y la inhibición. La conducta adaptativa humana exige una eficiente y rápida sucesión de respuestas voluntarias e involuntarias en un entorno en constante cambio. Cada día, cada persona, necesita tener comportamientos que se adaptan al objetivo de la tarea, el ambiente guía las acciones y debemos adaptar una y otra vez nuestras respuestas. Generalmente tenemos que seleccionar la información relevante para responder en un contexto espacio-temporal repleto de estímulos irrelevantes para la acción en curso. Los mecanismos cerebrales responsables del control atencional nos permiten seleccionar la información relevante e inhibir la información irrelevante dentro de un mismo contexto, así como seleccionar los programas motores de respuesta adecuados a cada momento. Por ejemplo, el control atencional resulta necesario cuando hablamos por teléfono en un entorno ruidoso. En este caso debemos seleccionar los estímulos relevantes e inhibir los estímulos irrelevantes del entorno.

¿Cómo se afecta en la enfermedad de Alzheimer?

Los resultados de varias investigaciones sugieren que los rendimientos ejecutivos en pacientes con demencia tipo Alzheimer leve se encuentran por debajo de los límites de normalidad. Los componentes más afectados son la memoria de trabajo, control atencional, fluencia verbal, capacidad de inhibición, toma de decisiones, velocidad de procesamiento, resolución de problemas y monitorización de la conducta (en Carrasco, A., 2015).

 

Gema Díaz Blancat

Neuropsicóloga en Salusmayores