nivel de dependencia

¿En qué consiste la valoración del grado y nivel de dependencia?

El grado y nivel de dependencia se determina mediante la aplicación del baremo acordado por el Consejo Territorial del Sistema para la autonomía y atención a la dependencia por el gobierno mediante el real decreto 504/2007, del 20 de abril.

Grados y niveles de dependencia

  • Grado I, dependencia moderada: necesita ayuda para realizar alguna actividad básica de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
  • Grado II, dependencia severa: necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía persona.
  • Grado III, gran dependencia: necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Criterios generales en la aplicación del baremo

La valoración tiene que tener en cuenta:

  1. Informes existentes relativos a la salud de la persona.
  2. El entorno en que se desenvuelve.
  3. Las ayudas técnicas, órtesis y prótesis que le hayan sido prescritas.
  4. La valoración se basa en la aplicación de un cuestionario y en la observación directa por parte del valorador.
  5. En el caso de personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental o que tengan afectada su capacidad perceptivo- cognitiva (sordoceguera, daño cerebral, etc.) la valoración deberá realizarse en presencia de la persona que conozca la situación del solicitante.
  6. El baremo de valoración de la dependencia (BVD) valora la capacidad para llevar a cabo por sí misma las actividades básicas de la vida diaria, así como la necesidad de apoyo y supervisión para su realización en personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental.
  7. La valoración será realizada por profesionales con perfil socio- sanitario.
  8. En las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental o con deficiencia en la capacidad perceptivo-cognitiva se aplicarán también las siguientes actividades: tomar decisiones.
  9. Para la valoración de la dependencia se consideran las siguientes actividades de autocuidado, movilidad y tareas que se recogen en la tabla.
Nivel de desempeño de tareas
  • Sí necesita apoyo de otra persona.
  • No necesita apoyo de otra persona.
Problemas en el desempeño de tareas
  • No ejecuta la tarea.
  • No comprende la tarea o la ejecuta sin coherencia.
  • No muestra iniciativa para la realización de la tarea.
Grados de apoyo de otra persona en las tareas
  • Necesita supervisión/preparación.
  • Necesita asistencia física parcial.
  • Necesita asistencia física máxima.
  • Necesita asistencia especial.

 

Tareas a evaluar en el baremo de valoración de la dependencia (BVD)

  • Aplicables en todas las situaciones de dependencia.

Comer  y beber:

  1. Emplear nutrición y/o hidratación artificial.
  2. Abrir botellas y latas.
  3. Cortar o partir la carne en trozos.
  4. Usar cubiertos para llevar la comida a la boca.
  5. Sujetar el recipiente de bebida.
  6. Acercarse el recipiente de bebida a la boca.
  7. Sorber las bebidas.

Regulación de la micción/defecación:

  1. Acudir a un lugar adecuado.
  2. Manipular la ropa.
  3. Adoptar y abandonar la postura adecuada.
  4. Continencia de la micción.
  5. Continencia defecación.

  Lavarse:

  1. Lavarse las manos.
  2. Lavarse la cara.
  3. Lavarse la parte inferior del cuerpo.
  4. Lavarse la parte superior del cuerpo.

Otros cuidados corporales:

  1. Cortarse las uñas.
  2. Lavarse el pelo.
  3. Lavarse los dientes.

  Vestirse:

  1. Abrocharse los botones.
  2. Vestirse prendas de la parte inferior del cuerpo.
  3. Vestirse prendas de la parte superior del cuerpo.

Mantenimiento de la salud:

  1. Aplicarse medidas terapéuticas recomendadas.
  2. Evitar riesgos dentro del domicilio.
  3. Evitar riesgos fuera del domicilio.
  4. Pedir ayuda ante una urgencia.

               Transferencias coprorales:

  1. Ponerse de pie.
  2. Transferir mientras está sentado.
  3. Transferir mientras está acostado.

                Desplazarse dentro del hogar:

  1. Desplazamientos vinculados al autocuidado.
  2. Desplazamientos no vinculados al autocuidado.
  3. Accede a todos los elementos comunes de las habitaciones.
  4. Accede a todas las estancias comunes de la vivienda en la que reside.

                Desplazarse fuera del hogar:

  1. Acceso al exterior.
  2. Desplazamiento alrededor del edificio.
  3. Desplazamiento cercano.
  4. Desplazamiento lejano.
  5. Utilización de medios de transporte.

                 Realizar tareas domésticas:

  1. Preparar comidas.
  2. Hacer la compra.
  3. Limpiar y cuidar la vivienda.
  4. Lavar y cuidar la ropa.

 

  • Aplicables sólo a personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental con deficiencia en la capacidad perceptivo-cognitiva.

Tomar decisiones:

  1. Actividades de autocuidado.
  2. Actividades de movilidad.
  3. Tareas domésticas.
  4. Interacciones interpersonales.
  5. Usar y gestionar el dinero.
  6. Uso de servicios a disposición del público.

La puntuación final que determina el grado y nivel de dependencia se obtiene de la suma de los pesos de las tareas en que la persona valorada no tiene desempeño, ponderada por el coeficiente del grado de apoyo en cada tarea y el peso de la actividad correspondiente.

En caso de las personas con discapacidad intelectual o con enfermedad mental, así como con afecciones en su capacidad perceptivo-cognitiva se empleará además una tabla específica de pesos de las tareas, seleccionando como puntuación final aquella que resulte más beneficiosa para la persona valorada.

 

Grados y nivel de dependencia según la puntuación

niveles de dependencia

 

Pedro Cabanach García, Trabajador Social en

Salus Mayores – Centro de día en Madrid